miércoles, 16 de septiembre de 2020

Migración de las aves

 Fenología y clima

 



 Algo de lo que cualquier persona es consciente es de que hay muchas situaciones que tienen su época del año concreta, y por eso hay mosquitos en verano, florecen los campos en primavera y muchos arboles pierden las hojas en invierno. Todos estos elementos marcaban las estaciones mucho antes de la creación del calendario y hoy en día siguen trayéndonos ese olor a cambio estacional.

Para las aves esto se magnifica, y nos recuerdan el verano con el sonido de las golondrinas. Hoy hablaremos sobre la migración de nuestros emplumados y pondremos en valor la capacidad para aves de pocos gramos de recorrer cantidades ingentes de kilómetros empujadas por su instinto migratorio.

 

¿Qué es la migración? Fenología.

Cuando hablamos de migración en aves nos referimos a los desplazamientos poblacionales de diferentes especies, que suelen coordinarse, respetan un ciclo estacional y siguen una ruta concreta y repetitiva. La finalidad de estas migraciones suele responder a cubrir las necesidades biológicas del animal, empezando por la disponibilidad de alimento así como encontrar climas más benévolos donde criar o pasar el invierno.

Y es que cuando hablamos de migraciones nos aparece la palabra fenología, que no es más que la ciencia que estudia la repercusión del clima y las estaciones en los diferentes movimientos realizados por los animales o que desencadenan situaciones naturales como el florecimiento de las plantas.

Entendido esto hay que aclarar la distinta fenología de los grupos de aves, pues no todas migran ni lo hacen de la misma manera. En primer lugar tenemos aves como el gorrión o el mirlo que son residentes sedentarios, no realizan migración y se establecen fielmente en un lugar. Por otro lado tenemos migradores de corta distancia, como por ejemplo especies que realizan desplazamientos de altura, bajando de las altas montañas hacia las costas en invierno para volver a las cumbres en verano. Y por último el grupo más llamativo, los migradores de larga distancia, especies que pueden recorrer miles de kilómetros para llegar a lugares que cumplan las características necesarias para llevar a cabo, por ejemplo, la cría.

Como curiosidad, el ave que tiene el récord mundial de migración a larga distancia es el Charrán ártico (Sterna paradisaea) que viaja desde el Ártico, donde se encuentra su área de reproducción en verano, hasta el Antártico para alimentarse en invierno. Esta distancia supone 80.000 km cada año, distancia que recorre sin detenerse.


Charrán ártico (Sterna paradisaea)


Tipos de migraciones de larga distancia.

Aunque hay especies peculiares con alguna variación, principalmente encontramos dos movimientos migratorios a lo largo del año. En primer lugar se produce un desplazamiento hacia las zonas de cría (primavera-verano), suele ser hacia el norte buscando huir de los calores sureños y aprovechar el incipiente florecimiento de vida de zonas más templadas. A este desplazamiento lo denominamos Migración prenupcial. Permanecerán en esos lugares hasta finales de verano o principios del otoño, que será cuando lleven a cabo la Migración postnupcial, por la que abandonan sus zonas de cría para volver al sur, a pasar los meses fríos en sus cuarteles de invierno, zonas con temperaturas más amables en esta época y que le siguen brindando disponibilidad de alimento, entre otras cosas.

Estos desplazamientos se repiten año tras año, aunque diferentes cambios, muchos de ellos ocasionados por el hombre, están haciendo variar ligeramente la migración e algunas especies. Para esto es importante que se haga ciencia ciudadana, y que todo aquel que quiera aportar luz al tema se informe del programa MIGRES de SEO /BirdLife, por el cual se aportan datos sobre especies, lugares y época, confeccionando así un mapa cada vez más actualizado sobre las migraciones actuales.

 

Paleártico occidental, ¿dónde se van de vacaciones nuestras aves?

Cuando hablamos de Paleártico occidental, nos referimos al ambiente que conforman Europa y el norte de África, y este es fluido, en cuanto a que gracias a las migraciones de las que estamos hablando no nos encontramos nichos herméticos de los que las aves no se mueven, si no movimientos a lo largo del mismo, por lo que las aves que vemos hoy serán diferentes a las que veremos dentro de seis meses.

En nuestra zona tenemos variabilidad en cuanto a lugares de cría y cuarteles de invernada, pudiendo estas localizaciones llegar más al sur o al norte dependiendo de la especie, pero si nos centramos en la Península Ibérica y nuestra ciudad, podemos hacernos un mapa mental más o menos correcto. Las especies que hemos tenido con nosotros criando a lo largo del verano, realizarán la migración postnupcial, esta les llevará al sur, de hecho gran cantidad de las especies son las llamadas trans-saharianas, es decir, sus cuarteles de invernada se encuentran más allá del Sáhara, en zonas como Gambia o Senegal o incluso al sur del continente africano, con un clima más que agradable para la estación fría.

Pero eso no quiere decir que durante el invierno nos quedemos huérfanos de pajarillos, pues las aves que por el contrario están criando en latitudes más septentrionales como países nórdicos o las islas británicas, realizarán su propia migración y muchas de ellas se dejaran convencer por nuestro clima para pasar el invierno en España y la costa norte de África. Empezaremos a escuchar el trompeteo de grullas sobrevolándonos o las lanzadas de alcatraces en el mar.

Todo esto hace que observar aves nunca sea una tarea tediosa, pues es un ambiente cambiante y nunca sabes cuando te va a sorprender un pajarillo llegado del recóndito norte o del abrasador desierto africano.


 

Melilla, autopista migratoria.

Nuestra ciudad tiene una posición privilegiada en cuanto a la migración de aves, si bien Ceuta es, junto al Campo de Gibraltar, el lugar de peregrinaje de todo friki de la migración pues por su cercanía entre continentes es la vía principal de paso de aves, sobre todo rapaces que aprovechan las corrientes térmicas del estrecho para planear cruzando las columnas de Hércules. Aún así Melilla también cumple con algunos requisitos para ser una autentica autopista  migratoria, y eso se entiende con el hándicap que supone el Mediterráneo, ya que cruzarlo es una odisea para aves como un mosquitero por debajo de los 10 gramos de peso. En esto juega a nuestro favor ese gran brazo de tierra con el que contamos, el Cabo Tres Forcas es una pista de despegue (hacia el norte) y de aterrizaje (para los que viene hacia el sur) estupenda, que llama la atención cual faro encendido a muchas especies de aves que se agolpan en nuestro territorio armándose de valor y reservas para dar el salto, o que llegan agotadas y deciden descansar en nuestra ciudad y su periferia.

Además contamos con la isla de Alborán, que da nombre a nuestro trozo de Mediterráneo, y que está a media distancia entre Almería y Melilla, haciendo las veces de área de descanso para las aves que deciden cruzar por aquí, permitiendo aumentar indudablemente el éxito de esta ruta.

Como veis es importante entender como funcionan las aves para comprender que lo que hacemos, bien o mal, no solo afecta a nuestro entorno más cercano, pues son las mismas aves que ahora crían en el norte del continente Europeo las que esperamos con ansia que nos visiten este invierno, por lo que nuestra fauna depende directamente también de como se cuide de ella en otros lugares. Demos ejemplo y convirtamos Melilla en una ciudad amable con el medio ambiente, pues sin duda nos beneficiará a todos.

 

 

Francisco J. Pérez Ruiz

Coordinador de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) en Melilla

 


Artículo publicado en el periódico local "El Faro de Melilla", el 16 de agosto de 2020, como parte de una colaboración bimensual.

 

viernes, 17 de julio de 2020

Jilgueros y silvestrismo

Con la llegada de las estaciones cálidas, comienza también la temporada de cría de la mayoría de nuestras especies de aves. Estas se ponen sus mejores galas para intentar impresionar al sexo opuesto, demostrar que son un buen partido y perpetuar la especie.
En esto una especie destaca, por la belleza de su plumaje y por su melodioso y elaborado canto, hablamos del Jilguero (Carduelis carduelis), también llamado colorín y siete colores.
Y es precisamente el hipnotismo que despiertan estos rasgos lo que lo pone en el punto de mira de silvestristas, que con artes tan antiguas como ilegales están acabando con la especie en libertad, para disfrutar de su llanto entre rejas como quien disfruta del mar oyendo una caracola…

Ser llamativo como síntoma de salud
Cuando nos adentramos en el mundo de las aves, nos damos cuenta que en la mayoría de las especies durante el periodo de cría los machos se vuelven llamativos en plumaje, con colores vivos, crestas animadas o ribetes pomposos, y que muchos además acompañan su atuendo con melodiosos cantos o arrullos. Esto no es casual, pues la competencia es numerosa, y se entra en el juego de la conquista, en el cual tienes que convencer a la hembra de que eres el ejemplar más apto para proporcionarle descendencia, y para ello te engalanas, demostrando salud, fortaleza y adultez, así como demuestras la potencia de tu canto, con baladas de amor que pretenden encandilarla.

En una situación natural equilibrada, los machos más llamativos se reproducirán, engendrando por consiguiente una nueva generación aún más colorida; pero en la realidad antrópica en la que vivimos, esos machos sobradamente preparados, con su tan valiosa carga genética son también anhelo de las personas, por lo que al sacarlos del equilibrado círculo natural conlleva un deterioro genético que está haciendo abundar enfermedades y males entre los ejemplares libres. Una vez más nuestra mano enturbia hasta el agua más clara.



¿Carduelis?
¡Con los taxónomos hemos topado!, frase muy utilizada entre ornitólogos y que hace referencia a los cambios que se van produciendo en la clasificación de las especies, y que se reflejan en sus nombres científicos en latín, a veces confusos e innecesarios, pero otras tan clarificadores con el caso del jilguero.

¿Por qué carduelis?, simplemente por la alimentación de este fringílido, que siente predilección por la flor de los cardos, de donde extrae cual cirujano las semillas ayudándose de su especializado pico.

Dentro del género carduelis, encontramos otras aves familiares como el Verderón (Carduelis chloris) o el Pardillo (Carduelis cannabina), que a su vez y junto a alguno más, son los conocidos como fringílidos, aves de fuerte pico y melodioso canto.

Silvestrismo y caza furtiva
No he podido evitar dar pinceladas de este párrafo en los anteriores, pero es que todas las características positivas que hacen del jilguero una especie única son también su perdición, y no es más que por la vanidad humana, por ese instinto primario de jugar a ser Dios y tener un pedazo desnaturalizado de vida silvestre en casa.


Os aseguro que no hay nada de amor hacia los animales en quien los quiere poseer alejándolos de la naturaleza y condenándolos a vivir en una jaula en la que van a pasar su vida entera dando saltos entre las dos perchas que le han puesto, pues quien disfruta de las aves las oye en libertad, no le hace falta sentir esa necesidad posesiva y competitiva de tener un pájaro que es tuyo, y que de su canto te apropies para vanagloriarte y suplir alguna carencia demostrándole a los demás “lo bien que canta tu colorín”, como si fuese por ti y no por la misma esencia del ave.

Una pena que el nombre de carduelis pierda todo sentido, porque ese ejemplar ya no saltará de cardo en cardo sacándole las semillas, ahora comerá mijo en rama, alpiste con vitaminas y agua de un bebedero de plástico. Vivirá en un garaje, o una cocina, puede que de vez en cuando se le saque a la ventana, y que nos enfademos si un cernícalo se lo come, como si no fuera nuestra culpa que este en una jaula sin poder escapar. Quizá se lo enseñemos a nuestros nietos, hijos, amigos, diciéndoles “mira que bonitos son los pájaros”, y dándoles el mensaje equivocado de que esa belleza debe estar enlatada, tras unos barrotes, que cuando los niños quieran oír las aves piensen que deben ir a tu casa, donde tienes las jaulas, en lugar de al campo.

¿Os imagináis no entender la playa si no la tienes para ti solo? Que la gente fuera a las costas con un cubo y se llevara parte de la arena y el agua para echarlas en su patio y decir que eso es la playa, que la mía es más bonita que la tuya, y que la natural es miseria que debe ser explotada por nosotros… Difícil imaginar tal bobada, pero si que vamos a secuestrar aves del lugar donde están, donde viven y donde podemos disfrutarlas, para llevárnoslas a casa, decir que son nuestras y que el mío canta mejor que el tuyo porque lo “soleo” mucho… Muy triste.

Y todo esto es tan desastroso que la justicia tuvo que actuar, Europa lleva años sancionando económicamente a España por no controlar la caza de fringílidos, y gracias a eso desde mayo de 2018 está totalmente prohibida esta práctica en nuestro país. Eso ha disminuido bastante la captura, pero sigue habiendo furtivos.



En Melilla es una práctica bastante arraigada, si bien estamos mejor que Marruecos, donde se caza con artes masivas como redes de niebla, o Argelia donde la especie ha desaparecido de sus zonas costeras. Aún así por desgracia es algo habitual ver furtivos en la periferia de la ciudad, en lugares concretos, y que se encuentran hoy bajo vigilancia. Por suerte el SEPRONA de la Guardia Civil, está bastante involucrado con el tema del silvestrismo, y ha denunciado ya a varios furtivos. Me alegra también saber que pese hay que hay un Reglamento de Aves de Melilla, este está algo obsoleto, por lo que los agentes denuncian directamente a la “Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad”, con multas que van desde los 6.000 €. en adelante.

Es una pena tener que multar para que la gente entienda el valor de nuestro patrimonio natural, y no baste con apelar al sentido común y el respeto por nuestro mundo silvestre, pero si esa es la solución, así deberá ser. Tened por seguro que desde SEO/BirdLife Melilla estamos haciendo todo lo posible por acabar con esta lacra de personas que nos roban algo que es de todos, para su disfrute propio.

sábado, 23 de mayo de 2020

Un secuestro de buena fe

Hoy encontré un pequeño mirlo en mi jardín, parece joven, con plumas pequeñas, despeluchado y aún no alza el vuelo, sin duda debe estar abandonado pues no para de chillar como si llamara a alguno de sus padres, no pude dejarlo ahí así que lo cogí y me lo llevé a casa para cuidar de él.

He visto a mucha gente en internet dando consejos sobre cómo rescatar a un pájaro, y aún recuerdo los relatos de mi abuelo sobre como cuidaba gorriones, así que le he preparado un platito de agua, un montoncito de alpiste y le he dado de comer mollita de pan mojada en leche. Además le he preparado una caja de zapatos donde puede descansar, sin duda eso lo ayudará a recuperar fuerzas. Pobre animalito tan solo…

Esta mañana ha amanecido con el plumaje sucio y descuidado, claramente debe estar enfermo. Me apena verlo de esa manera así que lo he soltado por casa para que estirara las plumas y a correteado como loco por el cuarto de baño. Se nota que este pequeñín quiere vivir.

Es el tercer día que pasa conmigo, y hoy me ha despertado muy temprano, chillando, con un piar melancólico, como si buscara algo o a alguien. Su plumaje no ha mejorado y apenas ha tocado el alpiste y el agua, así que le daré una buena ración de pan con leche, así se pondrá fuerte.

Hoy volví a sacarlo de su caja para que corriera y revoloteara, pero se ha quedado ahí, sentado en el suelo del pasillo, cabizbajo, sin moverse… Yo le azuzaba levemente sobre la cola esperando que reaccionara, pero fue en vano, me temo que sigue terriblemente enfermo. Me parte el alma verlo así.

Esta mañana algo raro pasó, no me despertaron sus gritos que, pese a ser tristes, cargaban mis ganas de cuidarlo, tampoco escuche su arañar constante en la cajita que tan cuidadosamente le preparé. Quizá esté agotado y no se ha despertado con el alba.

Por desgracia al abrir su caja encontré su cuerpecito… Parece ser que pese a todos mis esfuerzos no he conseguido salvar a este pobre pájaro de la terrible enfermedad que arrastraba. Estoy muy triste pero se que hice todo lo posible por que viviera…

Lo que más me sorprende es que durante todos estos días, dos mirlos adultos se pasaban mañana, tarde y noche corriendo y chillando por el patio, nunca los vi así de desesperados, y con extrañeza me pregunto… ¿Qué estarán buscando?





Estoy seguro de que mucha gente se habrá sentido identificada por este corto relato de mi autoría, pues refleja lo que muchas personas de buena fe hacen cuando ve un pájaro en el suelo, pensando que necesita nuestra ayuda y que es posible que esté solo y abandonado. Podemos verlo en miles de publicaciones en redes sociales, donde comparten el hallazgo de un “pobre huerfanito” que se disponen a “salvar”

Pero es muy importante que sepamos las diferentes etapas por las que pasa un ave, y una de ellas es la de volantón, periodo en el que abandonan el nido para explorar su entorno cuando todavía no vuelan o lo hacen torpemente, y siguen siendo dependientes de sus padres, que le permiten esta libertad controlada para que experimenten bajo su atenta mirada, y recibiendo de estos cebas constantes.

Aunque creamos que está abandonado, se ha perdido o ha caído del nido, no está más que en una etapa vital de su desarrollo, donde aprende sobre posibles fuentes de alimento, peligros y empieza a desentumecer sus alas para prepararlas para la maravilla que es el vuelo.

Mirlos, gorriones y otras aves comunes en nuestras ciudades, parques y jardines, necesitan de este momento crucial en su paso de jóvenes a adultos, pues a diferencia de otras aves que abandonan el nido directamente para volar y ser independientes, estos necesitan de esa “adolescencia” que muchas veces malinterpretamos.

Por eso, cuando veamos un pájaro que consideramos abandonado, herido o enfermo, siempre debemos contactar con expertos que sabrán discernir que le pasa. Debemos llamar a un Centro de Recuperación de Animales (CREA) o al SEPRONA de la Guardia Civil a través del 112 para que se hagan cargo del animal si fuera necesario.

miércoles, 8 de abril de 2020

Curioso hallazgo allende los mares.

Buenos y emplumados días de cuarentena, y para amenizarlos un poco voy a rescatar un artículo recopilatorio bastante curioso que escribí hace un tiempo y no llegué a publicar. Es bien sabido que una de las especies estandarte del territorio melillense, tanto por belleza como por importancia, es la Gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii), y también es importante recalcar que hablamos de una especie claramente mediterránea con escasas poblaciones en zonas cercanas del Atlántico, donde suele pasar el invierno.

Área de distribución de la Gaviota de Audouin

Pese a todo esto, cada vez es más frecuente encontrarnos algún ejemplar viajero de la especie que decide hacer "las américas". Ya pasó el 10 de diciembre de 2016 en la isla de Trinidad, donde apareció un ejemplar joven de 1º invierno que pudo ser fotografiado por Nigel Anthony Lallsingh, y que es la primera cita de esta especie en territorio americano.

Pues el 22 de marzo del año 2018, apareció un nuevo ejemplar, esta vez adulto, en el nuevo continente; fue en Surinam donde los fotógrafos Bert Kasius, Gini y Sean Dilrosun pudieron fotografiarla, dejando testimonio del primer individuo de Audouin en el territorio continental americano.

¿Cómo pueden haber llegado hasta tan lejos?

La pregunta puede ser algo compleja de contestar si no se ha podido monitorear el viaje realizado por ambos ejemplares, pero la experiencia arroja algo de luz a la situación.

En ocasiones, aves migrantes de la costa atlántica africana se ven sorprendidos por tormentas y fenómenos atmosféricos que las obligan a desplazarse mar adentro, y facilita la llegada de estas a territorio americano por la "cercanía" de ambas costas.

Otra situación que se observa es el acompañamiento que ciertas aves marinas, entre ellas la Gaviota de Audouin, realizan a los barcos pesqueros, para aprovechar los descartes; y si se diese el caso de que uno de estos barcos viaje desde alguna zona de la costa atlántica o incluso el Mediterráneo donde reside dicha gaviota hacia el territorio sudamericano, cabe la posibilidad de que algún ejemplar siga la embarcación y termine "surcando el mar a otro país" como la mismísima madre de Marco en la conocida serie infantil.

Una última posibilidad es el acompañamiento de barcos pero, en este caso, no por comida, si no por aprovechar la estela aérea que estos forman al navegar, lo que posibilita el moverse largas distancias con un menor coste energético. A este  "atajo" utilizado por las aves se le llama facilitación, y es muy utilizado por aves marinas. El actual trasiego de buques de recreo o mercantes entre ambos continentes puede ser también una de las razones de estas lejanas observaciones, y para ilustrar la autopista que es el Atlántico, os dejo un mapa con las naves que se mueven en este momento por la zona. (Fuente: © www.vesselfinder.com/es)


Amarillo: Mercantes
Naranjas: Depositos
Verdes: Pasajeros
Rosas: Yates
Celestes: Pesqueros


En cualquier caso, es impresionante como una especie como esta, de porte no excesívamente grande y carente de fama como migrante de larga distancia, es capaz de volar tal cantidad de kilómetros y aparecer al otro lado del océano. A continuación plasmo fotografías de los hallazgos.

Isla de Trinidad (10/12/16)

Gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii) 1º invierno - Trinidad (10/12/16) - © Nigel Anthony Lallsingh

Gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii) 1º invierno - Trinidad (10/12/16) - © Nigel Anthony Lallsingh

Gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii) 1º invierno - Trinidad (10/12/16) - © Nigel Anthony Lallsingh

Gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii) 1º invierno - Trinidad (10/12/16) - © Nigel Anthony Lallsingh


Surinam (22/03/18)

Gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii) Adulto - Surinam (22/03/18) - © Sean Dilrosun

Gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii) Adulto - Surinam (22/03/18) - © Gini Dilrosun

Gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii) Adulto - Surinam (22/03/18) - © Bert Kasius

Gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii) Adulto - Surinam (22/03/18) - © Sean Dilrosun


Si te interesa saber más sobre esta fantástica especie, no dejes de visitar un post que edité exclusivamente sobre la Gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii). Pulsa aquí

Si quieres saber sobre otros viajes de estas maravillosas aves, en este caso, anilladas y controladas desde Melilla. Pulsa aquí

sábado, 28 de marzo de 2020

Gorriones... ¿Sabrías diferenciarlos?

Hace unos días (el 20 de marzo) se celebró el Día Mundial del Gorrión, dedicado a estas aves cada vez menos comunes y que, pese a ser nuestros más cercanos emplumados en las ciudades, están sufriendo uno de los más drásticos descensos poblacionales. Cuando hablamos de gorriones, se nos suele venir a la cabeza el Gorrión Común (Passer domesticus), que anida en cualquier recoveco de nuestras ciudades y lidia con las palomas por las migas de pan con las que los agasajamos en los parques, pero es importante conocer que en España contamos con cinco especies diferenciadas de gorrión: el gorrión común, el molinero, el moruno, el chillón y el alpino. Curiosamente, aunque todos se denominan "gorriones", solo tres son del género Passer, mientras que los otros dos poseen géneros diferenciados.


En este post esperamos darte las claves para diferenciar estas especies, morfológicamente, así como en hábitos y distribución. Además como bonus, al final de la entrada os presentaremos a un curioso  miembro de la familia passer que, pese a no ser español, guarda una estrecha relación con dos de nuestros gorriones.


Gorrión común (Passer domesticus)


Gorrión común macho - © Juan Varela


Una de las aves más cercanas a nosotros, pues es residente de nuestras ciudades y omnipresente en parques y terrazas donde se muestra atrevido en busca de cualquier resto de nuestros desayunos. Las ciudades no serían lo mismo sin estos incansables "saltarines" y su inconfundible canto monosilábico. Hoy en día, todavía, podemos verlos prácticamente en la totalidad de las urbes españolas, pero se encuentra terriblemente amenazado por cambios urbanos que nos hacen temer un futuro similar al de Londres, donde la población de esta especie se ha visto menguada un 71%, dando casi por extinta esta familiar ave en la capital inglesa.

Distribución del Gorrión común. (Verde residente)

Morfológicamente, el gorrión común macho tiene el píleo gris, es decir, una característica boina de ese color, que acompaña con un babero oscuro, rasgos acentuados en época de cría. Tiene un marcada dimorfismo sexual que diferencia hembras de machos, careciendo ellas de boina y garganta coloreadas, manteniendo los tonos ocres por todo el plumaje.



Gorrión molinero (Passer montanus


Gorrión molinero - © Juan Varela


Fuera de las ciudades y el bullicio urbano, el gorrión común empieza a dejar paso a su primo de campo, el gorrión molinero. Esta especie tiene apetencia por zonas de cultivo y bosquetes cercanos al hombre pero fuera de zonas de influencia de ciudades. Presenta una caracteristica manchita en las mejillas de color negra que lo diferencia del común, además no presenta dimorfismo sexual aparente, por lo que hembras y machos son iguales o muy similares. Posee un pico menos robusto y el babero de menor tamaño.

Distribución del Gorrión molinero. (Verde residente, celeste invernante)

Aunque hablamos de una especie presente en toda la Península, la encontramos en mayor número en la zona de Levante y Cataluña, así como ambas Mesetas. También se encuentra en Baleares y la isla de Gran Canaria, pero falta o es muy raro en los territorios de Ceuta y Melilla.



Gorrión moruno (Passer hispanolensis)


Gorrión moruno macho - © Juan Varela


Soy partidista, pero nuestra tercera especie de gorrión me parece la más bonita, sobre todo los machos y especialmente en época de cría. Poseen un barrado negro por el pecho y vientre, con estriado vertical, lo que los hace inconfundibles con otros machos de gorriones, así como un píleo marrón/rojizo y unas mejillas de un blanco puro que impiden la equivocación con cualquiera de sus dos "primos" anteriores. Las hembras ya son otro cantar, pues son muy similares a las de gorrión común, lo que las hace, a veces, imposibles de diferenciar.

Distribución del Gorrión moruno. (Verde residente)

Es fácil verlo en zonas húmedas, fuera de núcleo urbano, formando numerosos bandos, sobre todo en invierno. Presenta un comportamiento menos "humanizado" que el común.



Gorrión chillón (Petronia petronia)


Gorrión chillón - © Juan Varela


Esta cuarta especie tiene una curiosidad, su nombre cientificio (Petronia petronia) nos da una pista de que nos encontramos frente a un ave diferente, en aspecto y constumbre, pues es menos apegado al ser humano que los tres anteriores. Los adultos presentan una pequeña mancha amarilla en la garganta, y la ceja blanca bien diferenciada.

Distribución del Gorrión chillón. (Verde residente)

Al igual que el moruno, forma grandes bandos fuera de la época de cría, y suele moverse por habitats áridos, rocosos o montanos. En sus zonas de acción, es fácil verlo en roquedales verticales, incluso acantilados marinos.



Gorrión alpino (Montifringilla nivalis)


Gorrión alpino - © Juan Varela


El alpino es, de todos los gorriones de España, el que presenta una distribución más localizada. Por su nombre científico podemos saber también que no estamos ante un miembro de pleno derecho de la familia Passer, y sus diferenciaciones son claras. Fácil de distinguir por su abundante plumaje blanco, que domina su zona ventral (algo menos puro en verano), así como su cola blanca a excepción de las rectrices centrales que son negras. Posee un dorso marrón y la cabeza con un tono más grisáceo.

Distribución del Gorrión alpino. (Verde residente, celeste invernante)

Aparece de forma fragmentada en altos macizos montañosos, por encima de los 1.800 metros de altitud, en el Pirineo central (Huesca, Lérida y Navarra) y la zona oriental de la Cordillera Cantábrica (Asturias, León, Cantabria y Palencia).



¿Qué pasa si mamá es Común y papá Moruno?

Como bien hemos visto arriba, muchos de los territorios de estos gorriones se solapan, y si bien la hibridación es complicada y aislada, si que hay un lugar donde se ha llevado a la máxima expresión... Os presento el Gorrión Italiano (Passer italiae).


En 2019 viajé a Italia, y en la zona norte del país estuve un rato entretenido fotografiando gorriones, pero, algo raro apreciaba en esos pequeños pillines con plumas, pues los machos no presentaban el píleo grisáceo del común, pero tampoco las estrías negras del moruno... Tras un buen rato en los que debatía con mis sentidos sobre lo que estaba viendo, me decidí a indagar por internet y, voilá, estaba delante de un gorrión italiano, ave del que estudios genéticos realizados en 2011 descubrieron que apareció como un híbrido entre Gorrion común y Gorrión moruno (Passer domesticus x hispanolensis).

Tras tensos estudios y discusiones, la comunidad científica decidió catalogarlo como especie independiente pues presentaba una amplia población con marcada morfología común; era perfectamente fértil y capaz de reproducirse, se encontraba en la franja norte de Italia, una distribución muy concreta y prácticamente aislado.

Desde luego, una curiosidad que no hemos visto en nuestro país (aún), aunque dada la crítica situación de nuestro más habitual emplumado, me conformo con mantener nuestras cinco especies nacionales por muchísimo tiempo.




¡A JUGAR!

A ver si hemos aprendido algo, ¿seríais capaces de decir que gorrión es cada uno de los siguientes?. Espero las respuestas en los comentarios. ¡Suerte!

A

B

C

D

E


viernes, 20 de marzo de 2020

Ayúdanos a ver aves.

Desde el Grupo Local SEO-Melilla, nos envían la siguiente petición de ayuda en estos tiempos de confinamiento:




A ver aves desde tu blacón

La primavera nos trae muchas aves que van a hacer sus nidos en nuestras casas, parques y árboles urbanos.

Estamos preparando en "Atlas de aves nidificantes" para la ciudad de Melilla, y los datos de estas fechas nos resultan muy importantes, necesitamos saber en qué barrios de Melilla hay vencejos, golondrinas y aviones comunes. Dado que el confinamiento nos impide salir a observar, necesitamos que TÚ seas nuestros ojos en la calle.

Mira por tu ventana y comparte lo que ves, cualquier dato nos resulta importante.

¡AYUDANOS!